Nicolás Jiménez: de estudiante indígena pionero a defensor de la cultura tseltal

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1173894280_0MARTA ARROYO (elmundo.es)
MADRID.- Nicolás Jiménez Gómez pertenece a la primera generación de indígenas tseltales del municipio mexicano de Chilón (Chiapas) que ha ido la Universidad. Hasta los 12 años no aprendió español y ahora da clases de matemáticas en una escuela de la comunidad de Guaquitepec, donde los profesores han logrado que el Gobierno mexicano les permita enseñar a los alumnos su lengua materna, además del español y el inglés.

Para un indígena alejado de una gran ciudad, cursar estudios superiores no es fácil. “Cuando terminé la Primaria, me sentí orgulloso. Tenía muchas ganas de seguir estudiando y pedí a mi padre que me enviara a Chilón, pero no fue posible. Era demasiado caro para nosotros”, recuerda Nicolás.

Frustrado, tuvo que dejar aparcadas sus ansias de conocimiento. Pero, poco después, el Patronato Pro Educación Mexicano A.S., una asociación que cuenta con el apoyo financiero de la ONG española Ayuda en Acción (AeA), empezó a trabajar en la comunidad y le dio la oportunidad de estudiar Secundaria y Preparatoria. Y Nicolás la aprovechó.

Gracias a sus buenas notas, fue uno de los cinco que logró una beca “muy justa” para ir a la Universidad, en San Cristobal de las Casas. A diario, colaboraba con el Patronato y los fines de semana, acudía a clase. Tardaba cuatro horas en ir desde Guaquitepec a la emblemática ciudad chiapaneca y tuvo problemas con la homologación de sus estudios. Pero el esfuerzo mereció la pena. Desde enero, Nicolás es licenciado en Contaduría y su único objetivo es servir a su gente.

Al servicio de la Comunidad
“Con mis conocimientos, yo podría buscar trabajo en una empresa, pero no estudiamos para nosotros, sino para la Comunidad. Yo terminé mi educación gracias al Patronato, a Ayuda en Acción y a los principales (los ancianos más sabios), que rezaron sus oraciones por mí. No quiero irme de allí”. Y lo dice después de conocer España, donde ha viajado invitado por AeA. “Aunque me ofrecieran la oportunidad de trabajar aquí, no vendría”, insiste.

En la actualidad, hay otros ocho jóvenes tseltales en la Universidad, dos de ellos mujeres. Siete son a su vez los profesores de Secundaria de los 68 alumnos que acuden a la escuela del Patronato. “Esto es muy importante para nosotros, afirma Nicolás, porque por primera vez todo el profesorado es personal autóctono, no dependemos de gente de fuera”.

Este hecho, además de potenciar la cultural tseltal, predominante en la zona, se traduce en una mejora de la enseñanza. “Los chavales entienden más si les hablas de la carga que transporta un burro que de los kilómetros que recorre un avión, algo que nunca han visto”, explica Nicolás.

Además, estos profesores intentan ser también un modelo de comportamiento y, entre otras cosas, no beben para dar ejemplo a sus alumnos.

Nicolás y sus compañeros han logrado que los niños aprendan la forma escrita de su idioma (la segunda de las 69 lenguas que hay en México, tras el español) y están buscando financiación para recoger en un libro toda su cultura y sus tradiciones.

En una sociedad mayoritariamente agrícola, otra de sus conquistas ha sido que el Gobierno central les conceda una conexión por satélite para conectarse a Internet. Su intención es crear un centro digital que permita a los vecinos tener a acceso a las cotizaciones del café en el momento de la venta a los mayoristas.